A veces una parte de la borrosa superficie de la burbuja se aclara por momentos, dejándonos ver fugazmente lo que hay en el mundo real, el mundo que importa. No la construcción artificiosa en que vivimos sino, al parecer, el único mundo. Por extraños momentos incluso es posible que veamos, también fugazmente, el interior de la burbuja desde afuera, el afuera que tememos.
Cuando esto pasa se resquebraja la ilusión, se nos recuerda que, para todos los propósitos, no somos integrantes de nada, sólo componentes, piezas con una función específica que nosotros mismos le dimos a ese mundo y por la cual seremos siempre etiquetados. Irónicamente, ser piezas no significa que encajemos del todo, sino más bien que hemos sido o seremos posicionados en un tablero que otros dibujaron y que no soñamos con entender.
Cuando se acaba la percibida utilidad de la pieza, ésta es removida, sin que nadie se pregunte si se produjo algún daño, si sintió algo. Pues, ¿cómo podría haber sentido algo? Sólo nosotros tenemos sentimientos genuinos (dicen allá afuera). Podemos emplearlos, trabajar con ellos, pedirles favores. ¿Entenderlos? No sólo no queremos, ¿es que hay algo que entender? Si funcionan, por algo son de alto funcionamiento. Claro, se terminan gastando pero, ¿qué pieza no?
Después de la efímera visión son claros los destinos de ambos, y es claro también que no habrán intersecciones genuinas. ¿Cómo podría alguna vez forjarse una amistad verdadera que no dependa de ayudas constantes, una familia verdadera que no esté sustentada más que en una casualidad biológica, un amor verdadero que sea correspondido? Si es todo una gran discontinuidad, un abismo que está parchado con apariencias.
Mejor que nos empañen la burbuja una vez más para que podamos funcionar.
Es una forma de verlo, no creo que haya una realidad inmanente. Quizás es el mapa individual que usamos para entenderlo todo.
es imposible ver aquello por lo cual no estamos diseñados para ver,ya que en términos estructurales el punto ciego siempre existirá, el mundo burbuja del cual hablas es el mundo fantasmatico del cual habla Lacan, he aprendido mas de el evidentemente porque he progresado en mi carrera y todo esto ultimo que dije también representa un fantasma, como explicar lo inexplicable todo lo que intentemos decir porque es importante jamas podemos siquiera evocarlo o reproducirlo con palabras…estamos determinados en un mundo hecho de fantasmas, lo que realmente importa tb es un fantasma, que triste es vivir y existir en términos de cosas inexistentes…porque en si la existencia es subjetiva y todo lo sera, es simple saber que todo de lo cual nos quejamos es porque hay problemas con el fantasma, porque esencialmente nada es lo que parece. Cuando hablas de piezas que se remueven te refieres al fantasma que cae, a esa ilusion, lo ideal del yo y yo ideal, todas estructuras del icc, y como este estructuralmente funciona como un lenguaje todo siempre es sustituido por algo mas, es por eso que cuando un fantasma se destruye otro se posicionara permitiendonos seguir, si no sucede que se siga pasando por la cadena de palabras de nuestra subjetividad icc nos enfermamos, porque el fantasma en si se pega, se ilusiona, se mantiene, la idea es que caiga, es la forma de funcionar,hacemos eso desde el pp y lo haremos hasta el final.